Hasta hace poco volví al punto en que todo poco me importa, siempre que pasa eso me queda la cagá en todo. Pero cuando la mano que siempre está ahí para tí, esa que desde que tienes uso de tu razón te guía, no por donde ella quiere, si no por donde tu puedas caerte y volver a levntarte para que aprendas con el ensayo y el eroor. Te agradezco que siempre me hayas aconsejado, por eres mi mejor amiga, lo mas gracioso es que jamás te elegí, tampoco podía deshacerme de tí, pero aún así siempre te busqué, nunca dejé que me rechazarás, que sintieras que nuestra convivencia no era mas que por azar, me empiciné siempre en creer que estabamos juntas para más que algo, para todo.
Después de estos tres años separadas, nunca del todo, me bastó para entender que las cosas trascienden, me bastó para entender que lo que contruímos a cada momento en que nos comunicamos llena gran parte de mi vida, gran parte de lo que acciono. Me gusta pensar que juntas arreglamos nuestros mundos, que juntas creamos, convertimos, maleamos. Me gusta saber que a pesar de llevar caminos distintos, de haber tomado bifurcaciones distintas, seguimos plegando la alegría, lo positivo que a veces solemos demostrar. A pesar que parecemos negativistas, que decimos las cosas a la cara cuando es ncesario y que si duele es parte de, contribuimos a la motilidad.
Te amo, y no fue fácil hacerlo, ni darme cuenta cuanto y como lo hacía.
Por todo lo que hemos pasado y las cosas que pasarán, gracias Ale, gracas hermana.