Hasta con fiebre
Tengo insomnio, tengo pesadillas, y me di cuenta que no sé decir NO.
Ni siquiera se me ocurre intentar la práctica. Lo pienso y me siento mal. Muchos puntos seguidos, por qué?
¿Qué tiene de malo reconocer que uno no siempre, casi nunca puede estar para nadie? ¿Qué tiene que la gente sepa que uno prefiere muchas veces compartir con uno (que soy yo), más que con otros? Querer no estar, no significa no querer
Y si tengo la respuesta, porque aún así, no soy capaz de decirlo. Por ahora... no lo sé.
¿Qué fantasías tengo a cerca de lo que la gente pueda pensar con lo que les voy a responder?
Muchas, entre otras el que piensen que les digo NO porque ya no los quiero como antes, pero entonces es que cuando pienso: el que me respondan eso tendría que ser porque me están juzgando, sin querer entender que no son el sol de mi sistema, y hay otros planetas que giran alrededor de él.
Que los defraudé, que no los supe entender en ese momento, que estarán tristes, y pensarán que nunca estoy para ellos, pero entonces es cuando pienso: ¿Cuándo alguien comprenderá mis momentos?, acaso no puedo acceder al derecho a tener otras actividades y no actividades, justo en el momento en que otro tiene actividades para mi, pues si tengo ese derecho y no lo puedo hacer valer.
Que responda lo que responda alguien se siente mal, pero entonces es cuando pienso: ¿Quién se sentirá peor, con quien hice planes y reemplazé por otro; o aquel que apareció y le dije que no, porque alguien llegó primero?... creo que el primero.
Y por eso diré NO.
