Jovenes somo el futuro de Chile, pero ¿Qué esta pasando con su presente?
Motivante es la palabra sarcástica para referirme a la gestión de algunos adultos en nuestro país con respecto a su responsabilidad social, cultural, autoconsciente con Chile.
Que vergüenza ver como los jóvenes mediáticamente somos vistos preocupándonos por el país, la región, la comuna o la familia cuando por otro lado los medios de comunicación muestran a los adultos tirándose la 'pelota' o la responsabilidad de hablar de los proyectos, de generar soluciones (no parches) para apoyar a la gente.
Esto me recuerda al inicio del gobierno de la presidenta actual, cuando tuvo que presenciar la 'Revolución Pingüina' en donde veíamos a los niños preocupándose y llamando la atención a gritos de la falta de amor y responsabilidad de los adultos para resolver problemas no solo en materia legal de nuestra educación, sino para darle a conocer a la gente los dramas de infraestructura que sufren muchos alumnos de Chile. Contraparte, ¿Qué hicieron los adultos? Lo que muchos padres de familia hacen con sus hijos, los sentaron en la mesa de la casa de gobierno y les preguntan ¿Qué quieren los chiquitos, un play station, la nintendo wii?
Indignante es la palabra que expresa lo que siento por el manejo de las situaciones de algunos -hay otros que si hacen su trabajo- representantes del gobierno elegidos en signo de confianza para solucionar los asuntos pendientes en la agenda país. Lo más probable es que si la Ministra de Educación durante su período no hubiera gastado tanto dinero es pelotudeces, buscaría un argumento para defenderla como “no es posible que haya que recurrir a una instancia ministerial para denunciar la falta de responsabilidad de los municipios y organismos de obras públicas”. Pero no fue así, muy por el contrario afirmo que ella y todos los que estuvieron en su cargo y lo harán son responsables de la enorme tarea de mantener redes comunicacionales a lo largo del país para velar porque todo este funcionando bien y preocuparse de lo que funciona mal, generar redes con el exterior, preocuparse y ocuparse en materias educativas. No comprar carpetas con un costo de $47.000 cuando lo importante son los documentos y no el contenedor.
No justifico la forma de actuar de los niños de aquella junta, como la puberta del ‘jarrazo’ que fue un acto de mala educación, una forma desesperada de ser escuchada por este mal padre llamado educación que no hizo su labor.
¿Qué espero de un próximo gobierno? Lamentando la burda y conformista contestación pido que robe menos. Como dije en ‘mi malestar en mi cultura’ (simulando al título del libro de Freud) es parte de la idiosincrasia de nuestro país el aprovecharse de la situación ventajosa. Pero de acuerdo a la contingencia muchos políticos han dadose cuenta que desviaron un trecho el camino de labor social, por el ‘lado b’ de la política. De repente dan ganas de darle un golpe seco en la frente y decirles a todos ‘¡Hey!, ¡Despierta!’, es que están todos como dormidos en el parlamento, la gente necesita saber que están trabajando por ellos, que el voto sirve para algo, no que pensemos en esa frase que cita ‘si el voto cambiara algo, no se votaría’.
Ayer se mencionó en alguna parte si los equipos debían tener paridad en el género. ¿Perdón? A donde estamos llevando la relevancia de las discusiones ahora, lo importante en el debate de género no es la representatividad numérica, el hecho representativo es que tengamos un equipo de personas que más allá de su género o sus gustos personales sea idóneo en la materia que aportará al equipo. Retomo que lo importante en el debate de género es el reconocimiento por parte de la comunidad y de la sociedad en que están insertos de sus características y su existencia, la apertura de los espacios se genera en medida de la auto aceptación, en el grado de confianza que generan hacia el tema los medios de comunicación y la relevancia que le entrega la comunidad a la información recepcionada.
Consideren que soy parte del futuro de Chile y mi aporte silencioso se basa hasta el momento en dar una visión de lo que sucede, dar a conocer una de las formas de cómo se ve todo esto. Si bien no soy representativa de LA juventud, si de una parte que también es de éste país. Esto me recuerda los problemas de ego de la clase periodística, alguien en twitter a modo de broma expuso que si no existieran los periodistas reinaría la ignorancia, aunque aquella persona no lo sienta, lo más probable es que otros periodistas si sean soberbios y se vean como los portadores de la luz. Qué triste sería el mundo sin gente que lo construya, sin historiadores que nos muestren nuestra identidad a lo largo de la vida como especie, los periodistas que nos muestran hechos de actualidad y nos permiten establecer una mirada crítica frente a nuestra construcción de identidad, los artistas que con su subjetividad nos muestran las distintas formas de hacer y sentir. Todos los oficios y profesiones que construyen este sistema, que son irreemplazables algunos retocables tienen su relación de dependencia entre si que los ayuda a funcionar simbióticamente como los organismos químicos y físicos, pero las personas que los ejecutan a pesar que les entregan su identidad, su subjetividad al organismo social, son reemplazables. Aunque haya generaciones de historiadores la historia no ha muerto, existiendo científicos desde centurias la ciencia progresa, se reinventa con sus revoluciones científicas y en este país seguimos dejando que corra el tiempo y delegando la responsabilidad al futuro, a fin de cuentas las personas pasan y las cagadas quedan.
Que vergüenza ver como los jóvenes mediáticamente somos vistos preocupándonos por el país, la región, la comuna o la familia cuando por otro lado los medios de comunicación muestran a los adultos tirándose la 'pelota' o la responsabilidad de hablar de los proyectos, de generar soluciones (no parches) para apoyar a la gente.
Esto me recuerda al inicio del gobierno de la presidenta actual, cuando tuvo que presenciar la 'Revolución Pingüina' en donde veíamos a los niños preocupándose y llamando la atención a gritos de la falta de amor y responsabilidad de los adultos para resolver problemas no solo en materia legal de nuestra educación, sino para darle a conocer a la gente los dramas de infraestructura que sufren muchos alumnos de Chile. Contraparte, ¿Qué hicieron los adultos? Lo que muchos padres de familia hacen con sus hijos, los sentaron en la mesa de la casa de gobierno y les preguntan ¿Qué quieren los chiquitos, un play station, la nintendo wii?
Indignante es la palabra que expresa lo que siento por el manejo de las situaciones de algunos -hay otros que si hacen su trabajo- representantes del gobierno elegidos en signo de confianza para solucionar los asuntos pendientes en la agenda país. Lo más probable es que si la Ministra de Educación durante su período no hubiera gastado tanto dinero es pelotudeces, buscaría un argumento para defenderla como “no es posible que haya que recurrir a una instancia ministerial para denunciar la falta de responsabilidad de los municipios y organismos de obras públicas”. Pero no fue así, muy por el contrario afirmo que ella y todos los que estuvieron en su cargo y lo harán son responsables de la enorme tarea de mantener redes comunicacionales a lo largo del país para velar porque todo este funcionando bien y preocuparse de lo que funciona mal, generar redes con el exterior, preocuparse y ocuparse en materias educativas. No comprar carpetas con un costo de $47.000 cuando lo importante son los documentos y no el contenedor.
No justifico la forma de actuar de los niños de aquella junta, como la puberta del ‘jarrazo’ que fue un acto de mala educación, una forma desesperada de ser escuchada por este mal padre llamado educación que no hizo su labor.
¿Qué espero de un próximo gobierno? Lamentando la burda y conformista contestación pido que robe menos. Como dije en ‘mi malestar en mi cultura’ (simulando al título del libro de Freud) es parte de la idiosincrasia de nuestro país el aprovecharse de la situación ventajosa. Pero de acuerdo a la contingencia muchos políticos han dadose cuenta que desviaron un trecho el camino de labor social, por el ‘lado b’ de la política. De repente dan ganas de darle un golpe seco en la frente y decirles a todos ‘¡Hey!, ¡Despierta!’, es que están todos como dormidos en el parlamento, la gente necesita saber que están trabajando por ellos, que el voto sirve para algo, no que pensemos en esa frase que cita ‘si el voto cambiara algo, no se votaría’.
Ayer se mencionó en alguna parte si los equipos debían tener paridad en el género. ¿Perdón? A donde estamos llevando la relevancia de las discusiones ahora, lo importante en el debate de género no es la representatividad numérica, el hecho representativo es que tengamos un equipo de personas que más allá de su género o sus gustos personales sea idóneo en la materia que aportará al equipo. Retomo que lo importante en el debate de género es el reconocimiento por parte de la comunidad y de la sociedad en que están insertos de sus características y su existencia, la apertura de los espacios se genera en medida de la auto aceptación, en el grado de confianza que generan hacia el tema los medios de comunicación y la relevancia que le entrega la comunidad a la información recepcionada.
Consideren que soy parte del futuro de Chile y mi aporte silencioso se basa hasta el momento en dar una visión de lo que sucede, dar a conocer una de las formas de cómo se ve todo esto. Si bien no soy representativa de LA juventud, si de una parte que también es de éste país. Esto me recuerda los problemas de ego de la clase periodística, alguien en twitter a modo de broma expuso que si no existieran los periodistas reinaría la ignorancia, aunque aquella persona no lo sienta, lo más probable es que otros periodistas si sean soberbios y se vean como los portadores de la luz. Qué triste sería el mundo sin gente que lo construya, sin historiadores que nos muestren nuestra identidad a lo largo de la vida como especie, los periodistas que nos muestran hechos de actualidad y nos permiten establecer una mirada crítica frente a nuestra construcción de identidad, los artistas que con su subjetividad nos muestran las distintas formas de hacer y sentir. Todos los oficios y profesiones que construyen este sistema, que son irreemplazables algunos retocables tienen su relación de dependencia entre si que los ayuda a funcionar simbióticamente como los organismos químicos y físicos, pero las personas que los ejecutan a pesar que les entregan su identidad, su subjetividad al organismo social, son reemplazables. Aunque haya generaciones de historiadores la historia no ha muerto, existiendo científicos desde centurias la ciencia progresa, se reinventa con sus revoluciones científicas y en este país seguimos dejando que corra el tiempo y delegando la responsabilidad al futuro, a fin de cuentas las personas pasan y las cagadas quedan.
